ENFERMEDADES O DEFECTOS ANTERIORES

Se califican como accidente de trabajo las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad en los que el traumatismo actúa como elemento desencadenante de la enfermedad padecida por el trabajador, agudezándola o sacándola de su estado latente, porque si trabaja normalmente antes del accidente hay que entender que todos los resultados derian de éste, y a éste imputados.
Tiene que existir nexo causal entre la enfermedad, el trabajo ejecutado y la agravación de la dolencia; el hecho de que una enfermedad de etiología común se revele exteriormente con ocasión del ejercicio de la ocupación laboral no dota a la misma, sin más, de la característica jurídica de accidente de trabajo, en tanto en cuanto no se demuestre la efectiva influencia de aquel ejercicio laboral en la aparición de la patología de referencia; ya que, al no estar amparado, en ninguna presunción, debe quedar perfectamente acreditada la relación de causa efecto entre las lesiones sufridas en el accidente. Es el trabajador que ejercita la acción quien debe probar la relación de causalidad con el trabajo; sin embargo en alguna sentencia se entiende que corresponde a la empresa la carga de la prueba de inexistencia de relación entre el accidentado y las lesiones que dan lugar a la incapacidad.
Requisitos para que una lesión anterior o previa sea considerada como accidente de trabajo:
1. existencia de una enfermedad o defecto.
2. existencia posterior de un accidente.
3. que la lesión causada por éste agrave aquélla.
En cambio, no se considera accidente de trabajo otros supuestos, al no ser el accidente elemento desencadenante de la patología, como cuando hay pura coincidencia temporal en el afloramiento, de tal forma que ni tan siquiera lo ha acelerado; o los casos en los que, tratándose la lesión constitutiva del accidente, se descubre la presencia de otra, ajena al mismo y no alterada en el curso por aquélla.